Y llegó el día de unas nuevas elecciones.

Así estamos, llegó el momento de las elecciones de este año. Polémicas como de costumbre, pero de una importancia indiscutible. No podemos hacernos de la vista corta con todo lo que está ocurriendo en Venezuela actualmente, y en la que todos los días tenemos ‘de qué hablar’.

La política es de mis temas menos preferidos, y es que así como la religión, casi siempre es causa de pelea en cualquier discusión. Difícilmente se puede mantener sólo como una discusión. Pero si algo hemos aprendido los venezolanos en la última década es tener la política como nuestro pan de cada día. Ya no estamos ajenos al acontecer diario de nuestros gobernantes, y es que queramos o no, están presentes en todo momento y en todo. Este post ha estado dando vueltas durante varios días, y ya hoy a esta hora, no se parece nada a su primer borrador.

Ver los medios de comunicación nacionales puede llegar a fastidiarte hasta el cansancio. Que si en VTV dijeron esto, que si en Globovisión aquello otro… que si Venevisión, Televen, RCTV, TVES… en fin, mejor es escuchar música. Pero para hacer la Venezuela que queremos, hemos de saber la Venezuela que tenemos. A algunos les gusta y a otros no tanto, y no escapamos del deseo empedernido de convertir a esta patria en lo que nosotros consideramos es la patria ideal. Pero, ¿y si nos estamos equivocando? Nadie tiene la verdad absoluta, debemos tomar nuestro propios riesgos y al menos hacer el intento. Aunque vivamos en un mismo edificio, a ti te gustará decorar tu hogar de un modo, y a mi de otro, pero algo de lo que tenemos que estar conscientes, es que compartimos ese edificio y en él debemos vivir en armonía tu y yo, pues es un espacio tanto tuyo como mío. Armonía, armonía… eso no es lo que refleja este país que es de todos, ¿verdad?

Queriendo saber lo que pensaban mis amigos acerca de la reforma y las elecciones, acudí a ellos para conocer los argumentos que tenían para ir a votar, y por cuál opción votar. Oh, sorpresa, sorpresa! Las pasiones matan a la razón. Tanto chavistas como oposicionistas (me pregunto que donde salió esa palabra) me expusieron sus puntos de vista, tratando de convencerme de ir a votar (todos tenemos que ir a votar) y por qué era bueno o malo lo que nos traía esta reforma. Hoy muchos acudirán a las urnas sin tan siquiera haber leido el texto de la propuesta, y mucho menos saber el contenido de la constitución actual, y se habrán dejado llevar por lo que les dijeron, lo que vieron en la tele, o porque si soy rojo rojito debo votar SI-SI o si soy escuálido debo votar NO-NO. Otros tantos, muy conscientes de los cambios que implica la reforma están seguros tanto de su voto y la razón por la que votarán determinada opción (así como me corrigieron, las opciones son SI-SI, SI-NO, NO-NO, NO-SI)

Nuestro país reclama cambios urgentes, y debemos preguntarnos si esta reforma los satisface. La inseguridad, la falta de alimentos (de calidad para todos), la salud y la educación son aspectos que en mi opinión llevan años gritando que les pongan atención. Nuestras inmensas riquezas contrastan con el deterioro de la sociedad y la calidad de vida de los venezolanos, y es que ha sido un error durante tantas décadas que los gobiernos quieran comprar al pueblo con regalos cuando hay abundancia y se está en época de elecciones, enseñándole a ser mantenido, a reclamar sus derechos pero no a cumplir con sus obligaciones. Enseñándole a ser conformista, a recibir una migaja de pan sin hacer nada, y no tener aspiraciones ni trabajar para alcanzarlas. Y si uno se esforzó o mis papás se esforzaron para que yo pudiera tener todos los beneficios de los que he gozado, entonces es malo. El ideal de que seamos iguales y disfrutemos en condiciones iguales, no ha de ser que nos volvamos todos marginales, sino al contrario, que todos lleguemos más alto.

¿El proceso necesita más tiempo? cónchale… recuerdo que en epoca de examenes siempre surgía aquello de ‘profe, cambie el examen para la proxima semana, para que nos de más tiempo de estudiar’, y muchos sabemos, que mientras más atrasaban el examen, menos estudiábamos… ah! y lo que aprendimos cuando estudiamos cómo hacer proyectos, estós están planificados para ser desarrollados en un período de tiempo, pues de tomar más tiempo de lo estimado, se corre el riesgo de que cuando esté listo, pues sencillamente ya sea obsoleto.

Por el amor incondicional… es que si no votas por mi, no me quieres, si no estás de acuerdo conmigo, no eres mi amigo, es que si no me das un beso, me estás montando cachos. Cónchale otra vez! Las abuelitas le decían a una: ‘Mijita, pongasé las pilas, si el muchachito le pide una prueba de amor porque sino la va a dejar, amárrese ese cinturón! Si la deja, es porque de verdad nunca la quiso, así que mejor para usted’.

Démos a cada quien el espacio que se merece, respetémonos todos porque todos merecemos respeto. Nada de salir a tirar piedras… eso no resuelve. Nada de expulsar gente y cortar relaciones, eso no es diplomático. Vayamos a votar, que con quedarnos en casa sólo alimentamos al monstruo de la conformidad.

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~ by Gabym on December 2, 2007.

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